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martes, 1 de octubre de 2013

Cosas que he aprendido a mis 26 años

COSAS QUE HE APRENDIDO A MIS 26 AÑOS

Hace unos días cumplí 26 años. A lo largo de mi vida he aprendido varias lecciones, todas y cada una de ellas a la mala, porque así es la única forma en la que realmente puedo aprender. Es de esas cosas que te hacen pasar un mal rato, pero una vez que pasa y aprendes de ello, ya no vuelve a pasar, o al menos no con la misma frecuencia o intensidad.
Esas lecciones han sido las siguientes:   

  • Cuida lo que prometes y cumple tus promesas por cuan pequeñas que sean. Nunca sabes la importancia que la gente le puede dar a tus palabras.
  • Por lo tanto, cuida tus palabras. Las palabras son las armas más poderosas del mundo.
  • Lo que la gente piense de ti, no es de tu incunvencia-
  • No creas todo lo que oigas ni todo lo que te dicen, ni siquiera los halagos.
  • Cuida tus amigos.
  • Disfruta tu tiempo libre y de los pequeños placeres de la vida.
  • No digas "te amo" si en realidad no lo sientes.
  • No te arrepientas de tus decisiones, mejor afronta las consecuencias con la cabeza en alto.
  • No vivas en el pasado.
  • Sé tu mismo SIEMPRE.
  • No mientas...jamás
  • Aléjate de la gente que te causa estrés.
  • La gente que realmente te quiere, jamás te hará sufrir de ninguna forma. Créeme.
  • No te tomes las cosas tan en serio.
  • Toma vacaciones.
  • Da lo mejor de ti en tu trabajo, aunque no te guste. Eso habla muy bien de tus capacidades.
  • No subestimes el poder de la moda.
  • Tu pareja y tus amigos deben ser personas que sacan lo mejor de ti.
  • Practica algún deporte o pasatiempo que realmente te guste, ya sea salir a correr o hasta pintar mandalas mientras escuchas música.
  • Intenta hacer cosas diferentes, ir a lugares nuevos, probar comida extranjera, escuchar música innovadora.
  • Trata de aprender de todo un poco.
  • Mantén tu mente abierta.
  • Respeta todo, sobre todo la religión y creencias ajenas.
  • No pases tanto tiempo en la computadora. La vida real está allá afuera.
  • Defiende tus puntos de vista.
  • Disfruta la naturaleza.
  • No llores por gente que no le importan tus lágrimas.
  • No tengas miedo de decir NO.
  • Aprende de las películas, al fin y al cabo el cine es una interpretación de la vida.
  • Lee mucho.
  • Conoce gente nueva cada vez que puedas.
  • Quíerete mucho mucho
  • No tengas miedo de verte o escucharte "muy infantil"
  • Si alguien no aporta nada a tu vida, desecha esa persona.
  • Elije bien cómo usar tu tiempo libre.
  • Date un gusto de vez en cuando. Disfruta tu sueldo.
  • Disfruta tu presente.
Y sobre todo, como dijo Shakespeare: ama a todos, confía en pocos, daña a ninguno. 

Feliz semana!!!!

SAKI

domingo, 21 de abril de 2013

El banquete de los solitarios

-Capítulo 8-

Florencia se ilusionó rápidamente.
Y como no hacerlo, Esteban era un caballero, galante, educado, y servicial. Y conforme pasaba el tiempo, el se daba a conocer más, en cuanto a su sentir y personalidad. Ella era cálida e incondicional, cada conversación los unía más. 
Al terminar la semana Esteban regresó a San Caspiano. 
Antes de partir, le prometió a la chica que regrasaría con regularidad y lo más pronto que le fuera posible.  Le dijó que deseaba conocerla más, que su compañía le era inmensamente grata, se despidieron con un beso en la mejilla. 
Al llegar a casa, de inmediato se pusó al corriente y empezó a sacar todo el trabajo acumulado, colocó un cartel al frente de la oficina, un aviso de reclutamiento, necesitaba contratar un nuevo auxiliar administrativo quien se quedara a cargo los días que el se ausentara cuando fuera a visitar a Florencia. Por otro lado quería mantener su vida personal en total privacidad, y que nadie en el pueblo se enterara de sus frecuentes salidas.

Pasaron los meses, Esteban iba y venía sin problema, su recién contratado empleado era eficiente y responsable, se encargaba bien del servicio de correo.
La pareja se encontraba profundamente enamorada, era increíble como se conocieron, como iba avanzando todo a la perfección. Ella siempre había soñado con el amar a alguien con intensidad, y ser correspondida de  la misma manera. A estás alturas, la confianza era casi total, ya se habían dado su primer beso en los labios, eran novios, aunque nunca  se etiquetaron, ni auto nombraron como tal. 
De hecho nadie sabía lo suyo, si bien desconocían a Esteban en el pueblo de su tío, sus encuentros siempre eran en la casa del finado hombre; desde que lo suyo se torno más serio, no salían a ningún lugar público.

Florencia, era muy abierta, le contaba toda clase de anécdotas y pensamientos, aun así Esteban sentía que guardaba algo, algo en su alma que le preocupaba, él ignoró esa sensanción, tenían mucho tiempo por delante, algún día ella se lo compartiría.

Ya habían tenido intimidad en varías ocasiones, eran noches apasionadas, con momentos dulces adicionales. Él esperó a que ella estuviera lista, y todo se dió en su momento. 
Lo único que querían era estár juntos, compartir sus vidas, a veces pensaban que era muy rápida la forma en que se estaba dando todo, pero no les importó.